Recientemente hemos visto cómo el bitcoin ha pasado por una nueva mala racha: un sitio web de venta de drogas que se escondía bajo la capa de anonimato de Tor, Silk Road, se ayudaba de esta moneda para no delatar a sus usuarios hasta que la FBI cerró el sitio. Fue una buena noticia en la lucha contra el narcotráfico, pero una mala noticia para el valor del bitcoin.

Tras la redada digital del FBI (que también sacará beneficio propio de la operación), el valor del bitcoin bajó un 8%. Y que el valor de una moneda descienda tras el cierre de una operación ilegal da mucho que hablar: ¿significa esto que la relevancia del bitcoin de basa sólo en si se pueden hacer operaciones ilegales con ella?

Los responsables de la moneda virtual lo tienen claro: cometer delitos utilizando las ventajas del bitcoin es “estúpido“ (textualmente de las declaraciones de un desarrollador, Jeff Garzik). Pero está claro que ninguna organización, usuario o empresa confiará en esta moneda siempre que se la vincule a actividades criminales o al blanqueo de dinero. Lamentablemente, este tipo de noticias siempre destacan más que las ventajas completamente legales que se le puede sacar a la moneda intangible.

Esta es la pesadilla del bitcoin, y su principal reto a partir de ahora es quitarse esta mala fama. Con el dinero que utilizamos todos también se cometen delitos (y mucho peores). El futuro podría pasar por una regularización de la moneda, pero como siempre pasa con estas iniciativas no se quiere ni oír hablar de esta opción ya que eliminaría por completo el anonimato que tanto quieren proteger. EL bitcoin tiene futuro, pero seguimos sin tener claro cómo será.

Fuente: genbeta.