"Sueños de California" virus en nombre de la policia

La noticia de que un virus informático (técnicamente, un troyano) ha sido propagado en nombre de la policía está en muchos sitios. Y seguramente muchos usuarios estarán preocupados por los posibles efectos que cause esta amenaza.


Hoy en día, troyanos como este aparecen por cientos. No es nada nuevo que se intente instalar un programa que capture contraseñas y números de tarjetas de crédito. Técnicamente, no aporta absolutamente nada: simplemente es el equivalente a otro ratero de poca monta robando carteras a turistas en una ciudad turística.

Apelar al miedo de los usuarios es lo que ha hecho que una amenaza como esta, que animaba a hacer "click" en un enlace que provocaba la infección de su equipo, haya salido a la luz. El mensaje afirmaba que el usuario estaba siendo investigado, y el mensaje provenía de la dirección de correo "denuncias.pornografia.infantil", de la Policía.

Esto evidencia un absoluto desconocimiento de los procedimientos judiciales, tanto por parte de los ciudadanos como de los autores de la amenaza, ya que nunca se envían citaciones mediante correo electrónico, y mucho menos se le llama a una citación "Convocatoria de Asistencia en la Audiencia". Además, en castellano las fechas no se escriben "agosto 12 de 2009". Pero a pesar de eso, muchos usuarios habrán accedido al enlace y descargado y abierto el fichero con el troyano.

¿A qué situación estamos llegando? ¿Por qué un usuario de Internet pincha el enlace para acceder a un documento de ese tipo? Quizá un sociólogo pueda dar una respuesta, pero técnicamente, es posible que la razón sea que hay tal explosión de la Sociedad de la Información que muchos usuarios no son capaces de digerirla.

En pocos años hemos pasado, tal y como mostraba el anuncio de la Agencia Tributaria, de hacer colas para presentar la declaración de la renta a presentarla en 10 minutos desde casa, confirmando el borrador con el DNI. O a formalizar una denuncia ante la Policía Nacional por Internet, sin esperas. O, simplemente, a hacer la compra semanal sin levantarnos de la silla.

Aprovechándose de esto, los cibercriminales envían, como en el caso de la amenaza que nos ocupa, una supuesta citación judicial, o un extracto de hacienda, o una multa de tráfico. Hoy en día no es extraño que pueda pasar, y quizá algún día, cuando los sistemas de firma digital estén tan implantados como el correo electrónico, pueda pasar. Pero hoy, no.

Debemos tener muy en cuenta que los mensajes que circulan por Internet no son todos ciertos, y que la seguridad de nuestro ordenador no atañe solamente a los virus informáticos y a la integridad de la información del disco duro. Nuestras cuentas bancarias están también en peligro, por algo tan simple como abrir un mensaje que nos "convoca a la audiencia".

La formación sigue siendo tremendamente necesaria, y cuando los usuarios dejen de pensar que ya son expertos porque han aprendido a descargar e instalar un programa, podremos evitar estafas y que se propaguen bulos diciendo que te regalan un móvil simplemente por mandar un correo electrónico. O que los ángeles te visitarán por reenviar 15 veces una presentación de PowerPoint.

Es mucho más probable que el usuario sueñe con ir a Los Ángeles, California, que el hecho de que los ángeles vayan a visitarle… por hacer click donde no debe.

Fuente: Enciclopedia Virus - Ontinet.com