CON SOFISTICADAS TÉCNICAS INFORMÁTICAS


Lo tenían todo estudiado para actuar, hacerse con los números de las tarjetas de crédito de miles de usuarios y no dejar ninguna huella en los programas antivirus de sus víctimas. Empezaron en octubre del 2006 y, desde entonces, a través de sofisticadas técnicas, tres piratas informáticos han logrado robar más de 130.000 millones de números secretos de tarjetas de crédito y débito en EEUU.

La Fiscalía de Nueva Jersey considera que el delito es el mayor de estas características perpetrado por piratas informáticos jamás procesado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

En un comunicado, la acusación asegura que los detenidos enviaban la información que conseguían a servidores informáticos que operaban en Nueva Jersey y en el exterior de Estados Unidos. Los hackers usaban unas técnicas conocidas como "inyección SQL" con las que obtenían, además de otra información confidencial, los números de tarjetas de crédito y débito.

Acceso a datos de diferentes cadenas
Albert González, de 28 años y natural de Miami (Florida), conocido en internet como segvec, soupnazi y j4guar17, junto a otras dos personas cuyas identidades no han sido desveladas pero que podrían residir en Rusia o cerca de ese país, se infiltraron en las redes informáticas de numerosas entidades financieras y comerciales.

Entre los datos a los que accedieron se encuentran la cadena de tiendas de abastos y estaciones de gasolina 7-Eleven, la compañía de gestión de pagos electrónicos Heartland Payment Systems y la red de supermercados Hannaford Brothers, además de dos empresas cuyo nombre no ha sido revelado.

Hasta 35 años de cárcel
La Fiscalía ha explicado que González y los otros dos piratas informáticos identificaban grandes corporaciones, normalmente a través de la lista Fortune, de 500 de las empresas más importantes, y estudiaban, por ejemplo, el tipo de sistema de pago mediante tarjeta bancaria con el que operaban en sus sucursales.

González --que se encuentra custodiado por las autoridades federales en Nueva York-- podría enfrentarse a una pena de hasta 35 años de cárcel y a una multa de 1,25 millones de dólares.

En el 2008, González fue acusado de formar parte de varias operaciones de robo de datos de varias compañías estadounidenses. En el 2003 ya había estado relacionado con un delito de fraude de cajeros automáticos y tarjetas de débito.

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