El supercomputador 'Finisterrae' bate un nuevo récord al desvelar 500 incógnitas



El supercomputador gallego, el 'Finisterrae' y su grupo impulsor, el Hemcuve acaban de batir un nuevo récord mundial en simulación electromagnética al resolver 500 millones de incógnitas.

Compuesto por investigadores de las Universidades de Extremadura y Vigo y del Centro de Supercomputación de Galicia (Cesga), el Hemcuve destaca que las aplicaciones prácticas de este logro permitirán, entre otras muchas ventajas, ahorrar en la tecnología de los radares de automoción.










Aplicaciones

Sin embargo, el rango de aplicaciones posibles es muy amplio. Entre ellos, la resolución de problemas electromagnéticos en el diseño de grandes estructuras dotadas de sistemas de radio como barcos, aviones y vehículos terrestres.

De este modo, se podrá conocer con precisión el comportamiento de los equipos mucho antes de su montaje. ''La simulación electromagnética permite hacer diseños virtuales de la estructura y observar las reacciones e interacciones entre sus distintos elementos, como el de las antenas y radares'', explica el miembro de la universidad viguesa, Fernando Obelleiro.

Este nuevo record abre también la puerta a la aplicación del electromagnetismo computacional en campos como la biomedicina, el diseño de metamateriales -materiales artificiales con propiedades electromagnéticas- o el desarrollo de radares de penetración terrestre para la detección de minas antipersona o estructuras geológicas en el subsuelo, entre otras aplicaciones.




Mejoras

El anterior récord mundial, alcanzado también por Hemcuve, era de 150 millones de incógnitas resueltas. Para batir esta nueva marca de 500 millones de resoluciones electromagnéticas los miembros del grupo de investigadores emplearon de forma eficiente un número elevado de procesadores, aprovechando así la potencia de los grandes supercomputadores.

Los cálculos iniciales duraron unas 12 horas y, con el fin de garantizar la alta precisión del resultado, para la resolución se utilizaron unas 26 horas; veinte más que para solucionar el reto anterior.

Los miembros del equipo destacaron la capacidad del Finisterrae, capaz de resolver incógnitas ''que nos permitirán analizar y predecir el comportamiento electromagnético de estructuras de grandes dimensiones eléctricas con un lujo de detalles hasta ahora inabordable''.