Ligar por Internet puede salir caro

El incremento en el uso de las redes sociales ha permitido a los ciberdelincuentes hacerse con direcciones y datos para dar más credibilidad a sus intentos de timo.


PandaLabs ha detectado un gran número de emails que parecen provenir de un usuario interesado en conocer a quien los recibe pero que, en realidad, son intentos de timo.

Según PandaLabs, en estos correos electrónicos, una persona –generalmente, una chica- dice al usuario –un varón- que ha visto su perfil en una red social y que le ha resultado muy atractivo y quiere conocerle mejor. Si el usuario contesta, le comenzará a preguntar por sus gustos y le contará que ella está en Rusia o en algún país del Este y que está pensando marcharse del país. Cuando haya intimado un poco más con el usuario le propondrá la posibilidad de irse a vivir al país del que ese usuario sea. Mientras, todos estos emails habrán estado acompañados de diversas fotos de la chica en cuestión.

Llegado a este punto, y cuando parece que la chica está a punto de abandonar su país para reunirse con el usuario, ocurre un imprevisto de última hora (problemas con el visado, sobornos que hay que pagar, etc). Para solucionarlos, la chica pide al usuario una pequeña cantidad de dinero, nunca más de 500 dólares. Ahí comienza el timo, ya que tal chica no existe, sino que es una invención para obtener ese dinero de los usuarios.

Si alguno de ellos paga, es probable que la historia se alargue y surjan nuevos problemas que hagan necesario que los usuarios envíen aún más dinero. Por supuesto, la chica nunca llegará a abandonar su país de origen, ya que no es real.

“Si hace unos años este tipo de técnicas podían ser más sospechosas, en la actualidad los usuarios pueden caer más fácilmente en la trampa al utilizar como excusa las redes sociales. Puesto que muchos perfiles son públicos y van acompañados de una dirección de correo igualmente visible por cualquiera, es perfectamente posible que una persona haya visto nuestras fotos y le hayamos gustado", explica Luis Corrons, director técnico de PandaLabs.