WASHINGTON.- La Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado un proyecto de ley que prevé multas elevadas para las compañías o individuos que instalen secretamente programas informáticos espías, conocidos como 'spyware'. Las empresas deberán solicitar el permiso explícito de los consumidores para incorporar 'software' con el que puedan tener acceso a sus datos.

La propuesta legislativa, denominada 'ley espía' y patrocinada por la legisladora republicana de California, Mary Bono, fue respaldada por 399 votos frente a sólo uno en contra.

Se trata, según Bono, de una iniciativa que "protege a los consumidores sin obstaculizar el desarrollo de la tecnología". Quienes violen las nuevas normas enfrentarán multas que pueden alcanzar los millones de dólares.

Según los datos difundidos recientemente por Microsoft, el 'spyware' es responsable de la mitad de todos los fallos en los ordenadores personales y también de gastos multimillonarios a los que tienen que hacer frente fabricantes, proveedores de acceso a Internet y personal técnico.

Estos programas se instalan sin avisar al usuario, como si se tratase de un virus, y tienen como objetivo registrar los hábitos del internauta al introducirse en la lista de favoritos, colocarse en la página inicial o emplear otras técnicas.

Los más dañinos son capaces de capturar lo que el usuario teclea, incluso nombres de usuario o contraseñas.