Para poder realizar una limpieza práctica, correcta y sin riesgos seguiremos los siguientes puntos: Limpieza de periféricos
1.1. Ratón de bola o mouse
Cada vez que movemos el ratón sobre la alfombrilla u otras superficies, éstas pueden tener polvo y suciedad, quedándose pegados a la bola del ratón, las varillas y al rodillo que está en el interior. Este tipo de suciedad provoca el mal funcionamiento del ratón impidiendo un buen funcionamiento entre la bola del ratón y sus varillas.
Para comenzar a limpiar el ratón haremos lo siguiente:
1 – Dá vuelta el ratón y podrás ver una tapa circular que alrededor tiene unas flechas, girando hacia un lado. Estas indican que si las giras hacia ese lado podrás retirar la tapa y quitar la bola.
2 – Quitás la bola de dentro del ratón, preparás un algodón humedecido con alcohol y limpiás la bola.
3- En el interior del ratón podrás ver unos rodillos, estos están en continuo contacto con la bola y seguramente estarán sucios. Para limpiarlos utilizaremos unos hisopos o bastoncillos de algodón humedecidos en alcohol, una vez que ya están limpios podés colocar la bola y la tapa, girando en sentido contrario a las flechas.
Todo ratón debe tener una alfombrilla, tal como el ratón se ensucia, la alfombrilla también lo hace. Para limpiarla utilizaremos un algodón humedecido en alcohol isopropilico o un trapo humedecido en agua y jabón (si es que tiene alguna inscripción o impresión), de esta forma en el contacto entre el ratón y la alfombrilla no habrá suciedad.
1.2. Ratón óptico
Estos ratones no suelen traer muchos problemas y no es necesario su mantenimiento. Si lo querés limpiar podés utilizar un trapo o algodón apenas húmedo en alcohol isopropilico, frotando sobre la base, que es lo que más se ensucia.
Si observás que el lente láser se encuentra con suciedad o el ratón tiene dificultades al funcionar, humedecés un hisopo o bastoncillos de algodón en alcohol isopropilico y frotas suavemente sobre él.